El gran reto de las empresas familiares es superar con éxito el relevo generacional. Ya son muchas las compañías que, a pesar de la gran fuerza de sus fundadores, han sabido pasar el testigo a sus sucesores.El fallecido Tomás Pascual designó a su primogénito, Tomás Pascual Gómez-Cuétara, como su sucesor. El hijo tomó las riendas al fallecer el empresario, pero estaba empapado de la filosofía y del saber hacer del grupo Pascual. Es un ejemplo. Más de medio millón de empresas, así lo reconoce un estudio del Instituto de la Empresa Familiar, se enfrentarán durante los próximos diez años al relevo generacional. Sin embargo, el 78% de las empresas familiares, según un estudio de Esade, asegura no tener preparada la sucesión.